UNA DESGARRADORA HISTORIA DE AMOR
Quizá la felicidad sea un encadenamiento de pequeñas y agradables coincidencias, de discretos privilegios, de placeres cotidianos que resultan casi imperceptibles para los demás y que sin embargo para cada uno de nosotros se convierten en pequeños – o grandes- tesoros que guardamos en la memoria y que rescatamos en momentos de flaqueza, que nos ayudan a superar vacios y ausencias. Quizá.
Si fuera así, durante las vacaciones navideñas se forjó uno de los eslabones de esa cadena : en el plazo de un semana, fuí al cine en dos ocasiones, y en ambas casos el azar quiso que no hubiese entradas para las películas que previamente habíamos elegido- casi pactado – Siguiendo el criterio de quien me acompañaba, disfruté de dos pequeñas obras maestras, la uruguaya “Whisky”- inteligente film, marcado de principio a fin por un sutil y peculiar sentido del humor- y la alemana “Contra la pared”.Nada que ver entre ellas. Sin embargo, la buena factura e inmejorable interpretación tanto en una como en otra han hecho posible que estás dos películas, premiadas ya en distintos festivales, hayan obtenido sendos premios Goya: “Whisky”, como la mejor película no española de habla hispana, y “Contra la pared”, como mejor película extranjera.
Una pelicula ésta a la que no es facil acercarse: Controvertida en Alemania, magníficamente aceptada en Turquia, su director, el germano- turco Fatih Akin , que tambien firma el guión, presenta al público un drama duro, tan cruento como realista.
El film cuenta una trágica historia de amor entre dos germano-turcos: ella,Sibel, una joven aprisionada entre dos culturas,que lucha por desatarse de las imposiciones familiares y culturales, y él,Cahit, un héroe trágico,un hombre autodestructivo y alcoholizado, un perdedor que después de intentar quitarse la vida, fracasado incluso en esto,necesita deseperadamente encontrar una razón para volver a empezar, para dar un nuevo rumbo a su vida y poder asirse a ella.
Y es en la aparición de Sibel donde se originará ese cambio.
La joven, miembro de una conservadora familia turco-alemana, buscando una salida a su prisión emocional en un fallido intento de suicidio, sólo consigue la deshonra y el rechazo de su familia. Deshonra de la que únicamente puede rescatarle el matrimonio.
La historia nace así de la fatalidad, de la desesperación. Recluidos temporalmente en una clínica siquiátrica, Cahit entiende que debe volver a vivir. Como un alma en pena, intenta ahogar sus ansias de vida moviéndose más allá de las normas, hasta que conoce a Sibel, quien le propone un matrimonio de conveniencia. Y él acepta a pesar de sí mismo.
Lo que comienza como un acuerdo interesado se convierte sin embargo en una desgarradora historia de amor; amor que entra en sus vidas sigilosamente, encerrándose en un triángulo que atrapa vida, deseo, muerte y destrucción.
La película nos enfrenta a un amor que se transforma en fuerza, que se apodera de sus protagonistas y que les arrastra desde su lado más luminoso, vitalista y constructivo, hasta el lado oscuro, sórdido, destructivo y posesivo.
Los dos protagonistas comienzan siendo cada uno un “yo”, aunque compartan espacio y tiempo, y terminan siendo “nosotros”, a pesar del alejamiento emocional y la distancia física que les ayuda a descubrirse a sí mismos, a reconstruirse, aunque para ello deban separarse, a descubrir en cada uno otro”yo” diferente, luchando por estar en paz con ellos mismos, por sobrevivir sin rendirse. Ni siquiera a la pasión alimentan.
Es “Contra la pared” una película intensa, en la que tragedia y comedia se entrelazan magistralmente, lo que la hace más dolorosa si cabe, cuya tensión dramática evoluciona paralela al desarrollo de los personajes, a su particular travesía del infierno
Desde su comienzo se intuye en la película la influencia del cine neorrealista turco, alejado del cine comercial que puebla habitualmente las salas. Su director, a caballo entre dos culturas, ha creado una historia que refleja una situación tan actual como explosiva,( el pasado año los musulmanes más radicales pretendieron eximir a sus hijas de las clases de educación sexual y de natación)el choque cultural entre Alemania y Turquia, y lo muestra desde tres lados diferentes de un mismo prisma: el alemán, el turco-alemán y el turco: la descripción de la familia arraigada a sus tradiciones, las contradicciones de una joven educada en una cultura mientras vive y se desarrolla en otra, una cultura occidental que observa sin comprender la radicalidad tradicionalista...Fatih Akin estructura la película y la fragmenta como si de actos musicales se tratasen, recurriendo a un elemento no por sorprendente, nuevo, ya que procede de las tragedias del teatro griego: así, el grupo musical de Selim Sesler acompaña la voz de Idil Üner interpretando melancólicas canciones tradicionales, apostados en la orilla occidental del rio, la imagen de Estambul detrás, para presentar o concluir cada acto.
No es ésta la única particularidad del film. Su director lo rodó cronológicamente, algo inusual en las producciones, pero que permitió a sus protagonistas identificarse con los personajes y desarrollarlos con más autenticidad.Por un lado, Birol Ünel, el protagonista, es igual que el personaje que interpreta un turco afincado en Alemania para el que las tradiciones culturales carecen de significado, por lo que se adaptó al papel sin dificultades.
Sin embargo, el gran descubrimiento de esta película es Sibel Kekilli, la protagonista de Sibel. La película ha supuesto la primera incursión cinematográfica de ésta joven turco-alemana, actriz no profesional, que ha vencido a pesar de la presión cultural, los prejuicios para desnudarse ante las cámaras, y no sólo físicamente, mostrando con intenso dramatismo un personaje fuerte, una mujer sobreviviente, que descubre el dolor, el sufrimiento y el castigo antes de encontrar la paz, desprovista de lastres, rendida a la evidencia: el precio de su seguridad , el precio de su tranquilidad emocional es una vida organizada alrededor de la razón, no de la pasión.
No es una historia con final feliz. No es un cuento de hadas suburbial. Es, sobre todas las demás cosas, una historia real que concluye con honestidad.
Datos técnicos:
Guión y dirección: Fatih Akin
País: Alemania
Año: 2004 ( estrenada en España el 26 de noviembre)
Duración:123 minutos
Género: Dramático
Intérpretes: Birol Ünel ( Cahit)
Sibel Kekilli ( Sibel)
Catrin Striebeck (Maren)
Güven Kiraç ( Seref)
Meltem Cumbul ( Selma )
Cem Akin ( Yilmaz Güner)
Aysel Iscan (Birsen Güner)
Demir Gökgöl ( Yunus Güner)
Stefan Gebelhoff ( Nico)
Herman Lause ( Dr. Schiller)
Música: Klaus Maeck